Para los que no me conocen, mi día a día es ganarme el pan de cada diario como Auditor en una de las firmas mas fuertes en nuestro país (El Salvador), brevemente menciono que nuestra labor se desarrolla en la administración de los clientes los cuales visitamos regularmente durante todo el año, con el objeto de mencionarles las deficiencias que estos podrían tener en el área financiera o bien con sus obligaciones tributarias.En El Salvador la auditoria externa se divide en dos grandes grupos, la auditoria financiera y la auditoria fiscal, la primera como su nombre lo dice tiene el objetivo de la revisión del área financiera en conjunto desde el asiento de las operaciones contables hasta la operatividad financiera de la misma; por otro lado esta la auditoria fiscal que busca darle seguimiento a las empresas sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias que estas poseen, en ese lado del barco estoy yo.Ciertamente es una profesión ingrata, porque digo esto, pues básicamente nuestro trabajo es decirle a la gente que esta haciendo mal, y que debe mejorar, revisamos las operaciones en conjunto y después decimos, tiene malo esto o tiene malo esto otro, no pago esto o tiene que pagar lo otro.

Ayer después del trabajo pensaba que pasaría si alguien llegara a mi casa a decirme lo que esta mal y que lo arregle lo que esta mal o que algunas cosas no están en el lugar indicado y que tengo que cambiarlas, jejeje… creo que me enojaría a la primera, y justamente no me gustaría en absoluto que lo hicieran conmigo, pues después pensé que pasaría si lo hicieran en mi trabajo y que constantemente llegara una persona a corregir mi trabajo y decirme que la forma en la que estoy trabajando no es la correcta y después que resulte que tengo que pagar algo que no tenia que haber pagado y que me lo van a descontar de mi salario, jejeje cualquiera se enojaría, ustedes no?

Ahora pienso en los empleados de las distintas compañías que visitamos, cada vez que llegamos sabes que llegamos como verdugos, a tratar de encontrar que las cosas estén bien, y en la mayoría de las veces siempre hay algo que esta mal o algo tiene que corregirse, y en el peor de los casos impuestos o multas que deben pagarse al Señor Fisco.

Realmente me encanta la profesión que desempeño, si lo vemos por el lado positivo (Yo así lo veo), las personas logran encontrar todas las cosas en las que están fallando y mejorar con el paso del tiempo. A veces me siento bien cuando realizamos nuestra revisión  y la empresa se encuentra libre de hallazgos que mencionar a la gerencia, porque es el resultado de nuestras revisiones anteriores, en las cuales hemos mencionado distintas debilidades que han sido superadas.

Es una ingrata profesión como me decía uno de mis jefes, porque le cobramos a la gente por decirle sus errores, eso lo hace aún mas ingrato, que la gente nos pague por corregirlos… Es un trabajo y alguien tiene que hacerlo, cuando lleguen los auditores a sus empresas, trátennos bien… Somos seres humanos como todos, y nada mas “Hacemos nuestro trabajo”.