Bueno de vuelta al Blog, la verdad es un poco difícil el pensar cosas para blog y escribirlas, a veces uno pasa con un montón de cosas en la cabeza que lo menos que hacemos en desahogarnos y dejarlas salir de una forma correcta.
La verdad siempre he sido amante de las cosas culturales y aunque no asisto mucho a eventos, trato de disfrutarlos cuando tengo la oportunidad de ir a uno, pues en esta ocasión fue el Ballet.
Ballet? Se escucha aburrido, verdad?… pero la verdad tiene su gracia y disciplina pura, mucho sacrificio y entrega, no es para débiles aunque los hombres no dejan de verse raros en mayas, por seguro les digo que no es tan fácil como parece.
Como primer punto conocí un lugar fantástico lleno de historia, fineza y categoría; el Teatro Nacional de El Salvador, para ser sincero no lo conocía, y me perdía de mucho para ser sincero, lastima que no se pueden tomar fotos y lo advertían a cada momento pero las ganas no me faltaron.
Deje mi carrito en un parqueo llamado “Morazan” y aunque me causo un poco de desconfianza me sentía emocionado por conocer un lugar así, pero la verdad después vi un dispositivo de seguridad bien detallado con varios policías por todos lados, y era lógico si las personas que asisten a estos eventos no son de cualquier tipo.
Ya estando adentro pues comenzaron los famosos “Tres llamados”, lo hacen para advertir a todos los asistentes al evento que, el show esta por comenzar, así pues el tercer llamado llego y el evento estaba por comenzar ante la expectación de alrededor 100 personas.
Todo comenzó con canciones clásicas que no terminaba de ubicarme, pero me gusto la trama, y era divertido el estar tratando de entender que significaba, desde luego sin la asesoría de mi querida amiga todo eso hubiera sido imposible, y así me fui dando cuenta de lo bonito que era el ballet, y de la enorme condición física que se necesita.
Las canciones pasaron los tramas surgieron con todo su esplendor y me di cuenta que es otro mundo, siempre me gusta experimentar emociones distintas, aunque no soy fan de los actos serios, me gusto bastante y quede con la expectativa de ir a otra función más.
Bueno todo terminó, pero terminó todo con broche de oro viendo el resto del Teatro Nacional, totalmente reconstruido, iluminado y con un esplendor increíble, ballet? Teatro Nacional? Suena aburrido, pero fue todo lo contrario.
Im back!!!


